6 de junio de 2011

El cuento del dragón que intento apoderarse de mi...

   Miércoles noche de locura...no pasa nada, el jueves es fiesta, uuuh...pagaras esa fiesta bien cara! decidieron mis amígdalas...un par de reuniones a espaldas del cerebro y voilà...revolución absoluta en mi sistema inmunológico! El cerebro enseguida pidió ayuda a su fiel amigo hipotálamo, el cual mandó sus antidisturbios febriles para apaciguar las manifestaciones a las que fueron invitados todo tipo de pirógenos...pero las amígdalas tenian un as en la manga y aprovecharon bien la resaca para ganar terreno y hacerse poderosas mientras la guerra estallaba a través de todo el cuerpo...el cerebro fue derrocado y la anarquía fue establecida!
  Sentir que el calor se apodera de ti no es una sensación nueva...pero que se mueva a través de tu cuerpo y se localice en zonas como en la boca sintiendo que vas a escupir una bola de fuego en cualquier momento, o que llegue a envolverte de tal forma q creas q vas a fundir los barrotes de la cama, para mi era demasiado!

   Pero el cerebro, como todos los que han ostentado en algún momento el poder, no renuncia tan fácilmente, y con un poco de ayuda externa y pidiendo favores al señor Ibuprofeno, supo poner fin a la guerra y limitar la expansión amigdalítica, sitiándola, y aminorando asi poco a poco sus fuerzas...


                       ....No es coña, esto es lo único que he vivido estos 4 días aquí  :)

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